Punto in extremis
El Bolea rescata un punto en el descuento en un partido con distintos guiones. Domingo de fútbol en Castejón de Monegros, tierra baja y seca a la que le nació un oasis verde en forma de campo de fútbol, con la recién sembrada y estrenada hierba. El trayecto hasta dicho pueblo es cambiante y el último tramo de carretera unido al paisaje árido hacía pensar que habíamos cambiado de tablero en el juego. Dónde queda Gratal? Pero al fútbol se juega igual que en Bolea, once contra once y una pelota. Ambos conjuntos presentaban bajas. El Bolea, con un once reconocible, salió con intención de mandar sobre el esférico, siempre tratando de avanzar a base de combinar. Por su parte, el Castejón buscaba en largo a su referencia, el 9, que es el eje sobre el que gira este equipo. Sus descargas a bandas son el inicio de su peligro. Al inicio, el Bolea lograba combinar rápido y alcanzó portería en un buen balón de Víctor a Panti, que protagonizaba un desmarque de ruptura. Este, de primeras la centró para Kevin que entraba al segundo palo. El balón no llegó a su destino por culpa de una gran mano del portero, que a pesar del bote salvó la situación. Estaba jugando bien el equipo, pero le faltaba profundidad por bandas, desmarques de ruptura en lugar de recibir al pie. Los extremos estaban ya en el sitio, no llegaban, y perdíamos el factor sorpresa, además de acumular demasiada gente en el centro del campo. El Castejón se limitó a estar ordenado y cuando robaba lanzaba en busca de su delantero y dos extremos de gran velocidad. No terminaba de tener sentido el juego del Bolea cuando, en un balón largo, una serie de despejes en una acción mal defendida supuso el 1-0 para los locales con una pizca de suerte. El golpe fue duro porque el gol era evitable pero el equipo no lo acusó y siguió intentando mover la pelota, pero no estaban saliendo los espacios y no logramos grandes acciones de peligro. Por si fuera poco, en el rechace de un saque de esquina el jugador del rechace del Castejón empaló una pelota perdida a muchos metros de distancia de la portería y colocó un golazo que entró por la escuadra. 2-0 de un Castejón ordenado que buscaba correr y que estaba haciendo daño por la falta de contundencia del Bolea, que encima veía que no conseguía generar buenas oportunidades. El descanso sirvió para intercambiar pareceres y sirvió, pues los cambios de formación y jugadores removieron el avispero. La segunda parte fue menos ordenada, algunos jugadores cambiaron de posición y acumulamos más gente arriba y, por consiguiente, menos atrás, incluso arriesgando que el resultado fuera más abultado. Pero el equipo fue acercándose más a la portería rival. Se iban consumiendo los minutos y la sensación de que un gol podía cambiar la película era notoria. Ya a poco del descuento, una gran pared de Dey, que se erigió en organizador de juegos, con Sergio dejó solo al 21 ante el portero aunque algo escorado. El golpeo fue demasiado cruzado y la pelota no entró por poco. Aviso. En otra ocasión, Javi centró desde la derecha para la llegada de Dey en segunda línea. El balón, a media altura, confundía, y Dey dudó si rematar de cabeza o bajarla y controlar. Al final remató con el pecho y a punto estuvo de entrar. El descuento fue de 10 minutos debido a una lesión de un jugador local, al que deseamos una pronta recuperación, y el Bolea lo aprovechó. Con el equipo volcado, Dey puso un balón medido a la espalda de la defensa, donde Roque, convertido en delantero, hizo un gran desmarque al espacio. Controló y batió por bajo al portero con gran calidad demostrando su vocación ofensiva. Tocaba creer. Era día de gesta. Aquella tarde fría en el desierto de los Monegros se iba a calentar. El Bolea buscó el gol en todas las acciones con mayor o menor fortuna, hasta que, de nuevo Dey, protagonista en la segunda mitad, recibió una falta clara en la frontal del área. Aquí aparecería en escena el segundo protagonista, ya muy participativo toda la segunda mitad. La falta era para un zurdo y ahí estaba Sergio, el de los golazos, el de los golazos en los últimos minutos. Recuperando crónicas pasadas: el minuto noventa y Sergio. La historia parecía escrita y ni con guión quedaba como quedó. La distancia con la barrera y la portería era reducida para buscar por arriba, así que el 21 apuntó al lado del portero. Disparó fuerte y con bote y la pelota entró. 2-2, gran celebración y un poco de justicia divina, porque el Castejón se iba a llevar 3 puntos de un partido por cometer menos errores y estar ordenado más que por proponer algo divertido y vistoso. Mal empleado ese césped para tanto balón largo. Las perdidas de tiempo locales, que no encontraban los balones, al final se convirtieron en prisas, pero ya no hubo tiempo para más y el Bolea rescata un punto que parecía perdido en un partido en el que no se sintió cómodo en ningún momento. Tocará trabajar para mejorar aspectos tácticos y mejorar la solidez defensiva para el próximo encuentro, el Tardienta, de nuevo en horario matinal de 12:00. Rival complicado, nuevo en la categoría pero con jugadores de más nivel, será la última prueba del Bolea antes del parón por el puente de la Constitución y la Inmaculada Concepción. Después del puente, dos partidos más y habremos acabado el año 2025. Cómo siempre, esperamos a la afición el domingo para animar y llegar con 3 puntos más al descanso. Aúpa Bolea!
Último Partido
2
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Pichichi 25/26
4
4
2º G2-1
3º
19 pts
4º
18 pts
5º
17 pts
























