El derbi se queda en casa
El Bolea suma tres puntos en un partido condicionado por el terreno de juego. Primera jornada ya de la segunda vuelta la que se disponía a disputar el Bolea en plenas fiestas en honor a San Sebastián, con el cómplice rival vecino, el Ayerbe, al que agradecemos la facilidad que puso para jugar el encuentro el sábado, con el objetivo de congregar a más aficionados. El choque de la primera vuelta, aunque fue favorable para el Bolea, nos dio pistas de la mejoría del Ayerbe y, como se ha visto en la tabla, se ha erigido en un equipo combativo capaz de sumar puntos en cualquier campo. El campo, acusando las lluvias caídas los días previos, no estaba en las mejores condiciones, pero aguantó lo que pudo. Inició el Bolea el partido con una gran versión, entrando con intensidad y ritmo, con ganas de darle una alegría a la afición. Tanto fue así que, en la primera jugada, en una buena combinación entre Rufas y Sanpere, el primero se adentró en el área y cruzó un disparo que se estrelló en el palo. Poco después, fue Sanpere quién combinó con Rufas para quedarse solo ante el portero. La situación era buena pero el balón venía rebotado y aunque estaba solo no pudo embocar a puerta el último disparo. Sin tiempo para dormirse, en una buena jugada por banda izquierda en la que combinaron varios jugadores, Sergio, que se encontraba de excursión en el área, aprovechó un pase a la olla para disparar fuerte al palo corto y batir al guardameta del Ayerbe. 1-0 en el minuto 3 y los primeros compases parecían un vendaval. Poco más adelante, de nuevo Rufas en una conducción entró al área y disparó con la zurda, pero el balón salió centrado y el portero lo pudo detener. Los diez primeros minutos estaban siendo de buen juego y bastante dominio ante un Ayerbe que no se encontraba cómodo. El partido estaba para el 2-0, pero el Ayerbe salía con peligro cuando robaba o se encontraba las pérdidas del Bolea, más habituales que de costumbre por el cada vez más embarrado terreno de juego. Disfrutó el Ayerbe de alguna ocasión que cortó la defensa pero en una pérdida de saque de banda hicieron una gran transición, un pase de calidad a la espalda y colocaron el 1-1. Un derbi es un derbi y nunca es fácil. A partir del empate, alguna ocasión para los dos equipos y sensación de peligro, cualquier cosa podía pasar en un resbalón o cuando llegaba la pelota a un charco. Quizá cuando peores sensaciones tenía el Bolea al no saber bien cómo orientar el juego se encontró con el gol. Corría el minuto 44 cuando Puyuelo se disponía a sacar una falta lateral. Como piden todos los entrenadores, la puso con bote, a la olla para que se pueda complicar tanto si la toca alguien como si no. Así fue. Botó, salió rápido y entró a portería para poner en ventaja a los locales. Las aficiones se reunían en la cantina mientras el Bolea daba pinceladas de lo que debía mejorar con la pizarra. La segunda parte tuvo otro color. El equipo salió mejor, más mandón con la pelota y con paciencia para combinar. El Ayerbe comenzó a acusar el esfuerzo, aunque sus delanteros seguirían intentándolo. Las ocasiones se fueron sucediendo para Rufas, que tuvo una buena acción regateando al portero pero sin suerte en la definición. Las bandas cobraban protagonismo y el medio campo y defensa estaban serios. Pero como es un derbi y todo puede pasar, en un ataque del Ayerbe Aitor se vio obligado a salir y el delantero, muy listo, encontró el penalti que podía complicar las cosas. Todo se podía torcer: los tres puntos, la alegría de afición y jugadores y la posterior cena de equipo. Pero allí apareció Aitor para resarcirse. Eligió un lado y paró con solvencia un disparo potente para alivio de todos. Era un golpe de moral, a pesar de que tuvo que ser Archen el más rápido para despejar el rechace. Con el subidón, el Bolea se animó y quiso amarrar el partido. En otra buena acción de Rufas, el portero rival salió de sitio y lo arrolló dentro del área, señalando el colegiado penalti, esta vez al otro lado del campo y en una situación similar. Puyuelo a los mandos, fino estilista, no falló y puso el 3-1 que daba margen a los locales. Los cambios aportaron trabajo y piernas frescas pero en otro ataque evitable del Ayerbe tras una jugada algo embarullada los visitantes consiguieron poner el 3-2 a falta de un cuarto de hora. Las piernas flaqueaban por el campo pesado o por los días de asar en la hoguera, pero el equipo aguantó sin muchos sobresaltos, se defendió y el Ayerbe acabó también sin fuelle para poner en apuros a nuestra defensa. Con el 3-1 el Bolea sumó una nueva victoria, importante por el rival y por ser la cuarta consecutiva, y se alza segundo en la tabla clasificatoria a falta del partido suspendido contra el Grañen. Buen fútbol despliega el Bolea pero con la sensación de que todavía hay margen de mejora y materia prima para dar más, así que tocará seguir trabajando para encontrar nuestra mejor versión. Después del partido, merienda, sesión de tarde y la ya tradicional cena con regalos del amigo invisible para sellar todavía más la bonita relación que tiene este vestuario. La crónica de la noche la contaremos en otro momento. Animamos a la afición a seguir al equipo en esta trepidante temporada, con siguiente parada en Broto. Os esperamos Aúpa Bolea
Último Partido
3
-
2
Pichichi 25/26
9
5
2º G2-1
1º
35 pts
2º
33 pts
3º
31 pts
























